+ Docentes excluidos: el cambio al alcance de las manos.
Abstract:
Objetivos:
- Abordar la problemática del docente de Nivel Inicial excluido fuera del sistema actual, a razón de prácticas que no responden a las demandas educativas del presente.
- Analizar mitos vigentes respecto a la inclusión, relacionados con la imposibilidad del docente y con las demandas del presente.
- Reflexionar acerca de “oportunidades didácticas” que permiten la inclusión de los alumnos/as a la escuela actual (juego, alfabetización, entre otras)
- Reflexionar acerca de la inclusión como política pública.
La inclusión es una política pública estatal. Los/as docentes se sienten afectados por esta “nueva obligación”, que le confieren las políticas públicas actuales. Esta demanda causa en el ámbito docente una reacción contraria, en la cual comienzan a circular falaces argumentos, como profecías de autocumplimiento en su accionar pedagógico.Una de ellas, es el establecimiento estrecho de la mirada inclusiva, con la educación especial. Esta peligrosa relación, tiene un impacto reduccionista, según el cual, el accionar inclusivo, se reduce a un grupo poblacional, con ciertas características marcadas por la carencia, la falta: frente a la falta, no se puede hacer nada, no se está preparado. Pero frente a las solicitudes que presentan los contextos educativos actuales, el lugar de la falta esta puesto en la capacidad de pregunta acerca de la posibilidad: entonces, ¿qué puedo hacer para que éstos/as, puedan aprender?
Algunas posibilidades de cambio en la mirada inclusiva, están al alcance de las manos de los docentes:
El juego, es una de los aspectos de la persona humana, que se nos presenta como posibilidad de inclusión. Todos/as podemos jugar a algo, todos/as sabemos algún juego. La dificultad se plantea con mayor fuerza, al circunscribir el mismo, a cierto/s nivel/es del sistema educativo como es el caso de Inicial y Primaria.
La alfabetización, y en especial la alfabetización temprana, el acceso y manipulación temprana de textos a través de diferentes formatos y recorridos, supone prácticas pedagógicas que recorran los diferentes niveles, con la convicción de que un alumno/a como usuario/a competente del lenguaje, es un ciudadano/a que podrá acceder socialmente con posibilidades mayores de generar cambios en su vida personal y productiva. Este
Las prácticas educativas no inclusivas, excluyen al docente del sistema escuela actual: se educa para un alumno/a fantasma, para la representación del alumno/a ideal, lo cual conlleva una doble frustración: la del fracaso en el aprendizaje, y la de la decepción por el proceso de enseñanza no eficaz. A su vez, el impacto, suele ser el “no esperado”: no se revisa la estrategia, la propia practica: en síntesis, nada puede hacerse ya, en esta condiciones, en este contexto, por lo cual, no hay lugar para la inclusión.
Los docentes debemos reflexionar acerca de la necesidad de “trabajar para crear las condiciones para trabajar, en los escenarios educativos actuales”. Esto implica dejar de pensar en una escuela ideal, o cambiar el ideal de escuela. Significa prepararse para trabajar con lo impredecible y lo emergente, lo cual a su vez supone un aprendizaje estratégico para abordar estas problemáticas.
Es por ello, que es una imperiosa necesidad que la formación permanente de los/as docentes tenga en cuenta las características socio/culturales de los nuevos escenarios educativos actuales: ausencia de juego, dificultades en el establecimiento de relaciones como mediatizadora de las mismas, la violencia como vínculo de comunicación, la invasión de la “lectura” mediatizada por los MMC, el uso y abuso de las TIC, etc.
La inclusión, como política de estado debe asegurar el acceso, permanencia, y egreso de los/as alumnos/as del sistema educativo, con condiciones favorables para dicho proceso, pero la inclusión como actitud profesional, como cambio de mirada, como voluntad de transformación, es en cierta forma, una decisión personal, un esfuerzo de la propia voluntad, y en muchos casos, un acto de amor, que tiene un doble impacto: la de la respuesta a las demandas del alumno, y la de las prácticas de los/as docentes.
Currículum abreviado:
- Prof. Sebastián Lagiard: Profesor para la Enseñanza Primaria, Escuela Superior Nº 808 “María Curie”, Trelew, Chubut. Profesor en Psicopedagogía, Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Nº 46, La Matanza, Bs. As.: Licenciado en Ciencias de la Educación. Inconcluso, Universidad Nacional de Tres de Febrero, Caseros, Bs. As. Postítulo: Especialización en Educación de Adultos y Adolescentes. Inconcluso. Instituto Superior de UDA (Unión Docentes Argentinos). Licenciatura en Psicopedagogía. Universidad de Flores. En curso.


