Educación presentó sus lineamientos políticos pedagógicos para el 2021

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La implementación de la bimodalidad, que combina clases presenciales y virtuales, es el reto que impuso la pandemia. “No podemos seguir pensando a la escuela como lo veníamos haciendo. El escenario cambió y hay que entender la virtualidad, procurando que ambos usos del tiempo permitan desarrollar el vínculo pedagógico con cada uno de nuestros estudiantes”, dijo la subsecretaria Silvia Reynoso.

Tras el análisis de relevamientos realizados en establecimientos educativos durante 2020 y de experiencias institucionales implementadas por diversas escuelas, el Ministerio de Educación presentó este lunes los lineamientos políticos-pedagógicos del ciclo lectivo 2021 haciendo foco en la nueva realidad que impone que los procesos de enseñanza y aprendizaje se realicen alternando el aula física con el aula virtual.

En un encuentro realizado en el microcine de la cartera educativa, la ministra Florencia Perata destacó la importancia de que las escuelas instrumenten una metodología bimodal con sus estudiantes para sostener las trayectorias escolares pero, además, poniendo en el centro a la calidad de los contenidos que se abordan y las propuestas que se brindan.

La subsecretaria de Coordinación Técnica Operativa de Instituciones Educativas y Supervisión, Silvia Reynoso, consideró al respecto que “no podemos seguir pensando a la escuela como lo veníamos haciendo. El escenario cambió y hay que entender la virtualidad, procurando que ambos usos del tiempo permitan desarrollar el vínculo pedagógico con cada uno de nuestros estudiantes”, dijo.

Hilda Dening, integrante del equipo técnico de la subsecretaría, fue la encargada de hacer la presentación del documento. “La pandemia nos puso frente a nuevos desafíos y realidades; no podemos pensarnos a nosotros mismos, como docentes dentro de la escuela, de la misma manera que lo hicimos hasta 2019. A partir del año pasado, se produjeron transformaciones que hacen necesario el replanteo de muchos aspectos y dimensiones”, indicó.

En tal sentido, sostuvo, uno de los puntos destacados del análisis es el indiscutible rol que tuvo la virtualidad y la tecnología en el nuevo escenario y por eso, remarcó, es preciso rescatar lo realizado por las escuelas y reorganizar el trabajo para este ciclo escolar ya en marcha.

“Hasta ahora nos salvó la llamada educación remota de emergencia, pero es momento de ampliar estrategias y organizarnos para poder acompañar mejor a nuestros estudiantes, pensar en la tecnología no solo como una herramienta sino como parte de nuestras actividades y planificaciones. La herramienta por sí misma no sirve, hay que hacerla parte de nuestro proceso de enseñanza y aprendizaje”, dijo a los equipos técnicos pedagógicos del Ministerio.

Además, puso especial énfasis al señalar que para poder pensar la escuela en este nuevo escenario es central estar junto con los protagonistas. “Este documento que presentamos es el puntapié inicial para el trabajo en terreno previsto y que involucra a todas las instancias. No se trata de organizar pautas en un documento, sino de transitar este nuevo  escenario con ellos, generar retroalimentación para mejorar las distintas realidades y estrategias que cada una de las escuelas utilizó para poder seguir enseñando”, señaló.

“Estamos frente a este gran interrogante que es saber si la escuela puede dar respuestas a estas características. Es necesario volver a pensar en la escuela. Tenemos que ampliar la visión, resignificar los recursos con los que contamos para poder generar y desarrollar una dimensión pedagógica que dé respuesta a esta nueva  escuela en la que lo híbrido está presente en nuestra actividad diaria. Hablo de educación híbrida porque es un término ideal, ya que algo híbrido es una mezcla de dos para formar uno nuevo, y es lo que está pasando con la educación presencial y virtual, con las instancias sincrónicas y asincrónicas”, amplió.

Tiempo y espacio

Dentro de las grandes transformaciones a las que el sistema tuvo que adaptarse en esta pandemia, el uso del tiempo y de los espacios áulicos fue quizás el más visible. Los cambios en los espacios y tiempos escolares, modificaron prácticas y percepciones tanto de docentes como de padres y estudiantes. Para la profesora Dening, la escuela se extendió más allá del espacio y el tiempo tradicional: “Se corrieron los límites, ya no hay paredes y no está la limitación de los 40 minutos en el aula. Hay que pensar en un continuo, en una hibridación de los tiempos y espacios con la que vamos a tener que convivir por un tiempo”.

Si bien la educación se enfrenta a nuevos tiempos y nuevos espacios que se construyen en medio de un escenario cambiante, Dening considera que el enfoque sobre el proceso de aprendizaje sigue manteniendo cuestiones claves.

“Cuando yo pregunto qué se puede aprender, no estoy hablando de un proceso simple, porque por ejemplo se puede aprender a hacer muchas cosas con un tutorial online. Hay que enfocarse en la significatividad de la práctica en el estudiante, para formar una persona crítica, responsable. Debemos procurar esa significatividad y que la tecnología no quede sólo en el uso de una plataforma. Hay que entender esa virtualidad como un espacio de encuentro tal como pensábamos el aula, esta bimodalidad debe procurar que ambos usos del tiempo permitan desarrollar el vínculo pedagógico con cada uno de nuestros estudiantes”, subrayó.

Sobre esto, reiteró la importancia de este vínculo y la necesidad de resignificarlo dentro de los espacios destinados a la educación virtual. “Hay que vivir el aula virtual, habitarla, transcurrir, tenemos que poder hacer de ese espacio algo accesible, transitable para estudiantes y familias. La construcción de ese vínculo con las familias y los estudiantes sigue siendo vital para la educación.”

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